francesc-marc-alvaro1 LA VANGUARDIA. Opinión. 14/11/2008 

Francesc-Marc Álvaro

Testimonios ejemplares

En Catalunya, según ese programa, hay cerca de 3.000 personas con síndrome de Down

 

Algunas pocas veces, muy de vez en cuando, zapeando por ahí, uno da con un diamante y se queda pegado a la pantalla. Esto me pasó el miércoles por la noche con un programa de TV3 que, sin exageración, debo calificar de extraordinario, en su doble acepción: un producto inusual a la vez que una propuesta excelente, situada muy por encima de la media de la programación que a esas horas (u otras) puede verse en los canales generalistas.

Dentro del espacio Sense embuts, que cada semana trata de un colectivo ciudadano de forma monográfica, se nos ofreció el testimonio de ocho personas con síndrome de Down, hombres y mujeres que explicaban mirando a cámara su manera de vivir, sus opiniones, sus sueños y -con una lucidez encomiable- su visión de sí mismos y de su relación con los demás. He escrito lucidez y lo hago a conciencia: no abunda ni en la tele ni en la realidad el alto nivel de sentido común que nos ofrecieron unos conciudadanos cuya discapacidad relacionamos, de manera imprecisa y equívoca, con una enfermedad. Como dijo uno de los entrevistados, “ya va siendo hora de que no se nos vea como a enfermos”.

En Catalunya, según se informó en este programa, hay cerca de 3.000 personas con síndrome de Down, con problemas específicos y una esperanza de vida veinte años más corta que la del conjunto de la población. Todos conocemos a alguien con síndrome de Down, pero no todos hemos podido escuchar con atención, como lo hicimos el miércoles, lo que ellos piensan acerca de esto, lo otro y lo de más allá. Sin afectaciones melodramáticas, sin imposturas sensibleras, sin paternalismos baratos, apareció en la tele ese otro que, para la mayoría, es un misterio.

Es cierto que, afortunadamente, las personas con síndrome de Down están hoy presentes en la esfera laboral y, en general, su integración en la sociedad ha dado grandes pasos, pero siguen siendo unos grandes desconocidos. Hacer que ese otro hable para miles de telespectadores, y lo haga en un tono de normalidad sin aditivos, es el gran acierto de este formato, donde no falta un suave sentido del humor que imprime distancia a las voces que se encadenan en el reportaje. Se trata de televisión pública de calidad, capaz de revelar la complejidad de nuestra sociedad sin banalizar la mirada.

Juan Miguel, uno de los entrevistados, dio en el clavo al recordar, en esta hora de crisis y desempleo, que “para ser alguien tienes que trabajar y rendir al máximo”. ¿Cuántos de los que se consideran plenamente capacitados lo tienen tan claro? ¿Cuántos de los que manejan los resortes del poder público o del interés privado pueden repetir esta idea sin parecer charlatanes? Otro dejó caer una reflexión tan pertinente como olvidada: “La vida no es fácil para nadie”. Touché! Si pueden recuperar esta intensa lección de carácter y ciudadanía en la web de TV3, no se la pierdan.

http://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20081114/53579191914/testimonios-ejemplares.html

Francesc-Marc Álvaro Vidal (Vilanova i la Geltrú, 1967) Es periodista y ensayista. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona, se inició en el periodismo en 1979. Es columnista y editorialista del diario La Vanguardia y de las revistas El Temps y Serra d’Or, y colabora en Catalunya Ràdio, Ràdio Barcelona, RAC1 y Ràdio4. Compagina esta tarea profesional con la docencia del periodismo en la Facultad de Ciencias de la Comunicación Blanquerna de la Universidad Ramon Llull.