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Pertti Kurikan Nimipaivat (PKN) es el nombre de un grupo formado por músicos con síndrome de Down y autismo y que representará a Finlandia en el Festival de Eurovisión de este año. Este hecho, por si solo, es ya una gran novedad: nunca unas personas con síndrome de Down y autismo habían representado a ningún país en este concurso. Su participación en un festival de tanta audiencia representa un paso adelante en la normalización de la vida de las personas con discapacidad intelectual y dice mucho a favor del país que representan, Finlandia, sobre todo teniendo en cuenta que se han seguido los procedimientos de selección habituales en estos casos. Pero la noticia no acaba aquí. El PKN, además, es un grupo punk, con toda la estética y la filosofía que esta etiqueta conlleva. Tampoco ningún grupo punk se había presentado nunca a Eurovisión.

Esto significa que cuando se celebre este concurso televisivo, al lado de muchos otros grupos, los espectadores que se sienten en su casa esperando seguir el festival de cada año verán aparecer en su pantalla a un grupo doblemente etiquetado. Y, en consequencia, recibirán un impacto también doble.

Estamos hablando de unas personas con discapacidad intelectual que quieren decir lo que piensan a través de la música y que no dudan en hacerlo con el estilo contestatario e irreverente de la música punk, que consideran que es el que mejor les permite expresar lo que piensan y cómo se sienten.

punk0eurovisioLa letra de la canción que presentan a concurso la ha escrito el cantante Kari Aalto, que tiene el síndrome de Down, y habla de las cosas cotidianas que tiene que hacer y de las que supuestamente no debería haber hecho.
De hecho, des de que el PKN nació en 2009, los títulos de sus discos y canciones tienen un tono marcadamente provocador: “Nadie es imprescindible en la sociedad”, “También los animales saben tirarse pedos”, “No eres normal” o “Defecto en el habla”, etc. en los que critican los prejuicios a los que tienen que enfrentarse en su vida cotidiana.

No podemos predecir en qué posición quedará este grupo en las votaciones finales del Festival de Eurovisión, pero no tenemos duda alguna de que provocarán un gran impacto en los espectadores. En primer lugar, porque muchas personas no están aun suficientemente preparadas para entender que un país elija a unas personas con síndrome de Down y autismo para representarlo en un festival de este tipo. Probablemente, a muchos les va a costar ver en ellos el valor añadido y se quedarán contemplando sus caras intentando que puedan encajar en us parámetros de normalidad/anormalidad. Pero es que, por si todo ello no era suficiente, los PKN no subirán al escenario con aire tímido ni a hacerse perdonar nada, saldrán a provocar, que para algo son un grupo punk. Conviene recordar que el término “punk” tiene un significado despectivo que, aplicado a las personas, podría traducirse como “desgraciado” o “pobre hombre” y, aplicado en otros contextos, como “fútil”, “inútil”, “violento”, “ofensivo”. Són adjectivos que se han venido utilizando, curiosamente, para referirse a las persona con discapacidad intelectual a lo largo de la historia de la humanidad. Los PKN cierran así el círculo.