3, 2, 1… despegue!

El dia 3 de Febrero del año 2001 (el 3 del 2 del 1) nacía nuestro segundo hijo, Pol. Fué un parto fácil y rápido. Unas horas más tarde un médico con pocas habilidades comunicativas buscaba la forma de decirnos que Pol podía tener alguna alteración cromosómica. Antes de que continuase navegando por un mar de eufemismos en el que ya estaba a punto de naufragar, le interrumpimos. “Síndrome de Down?”

No es nada fácil describir las imágenes y los sentimientos de aquellos primeros momentos. Formarán parte, para siempre, de nuestros recuerdos más íntimos.

Después vino el proceso de duelo inherente en estos casos por la pérdida del hijo imaginado y, simultáneamente, los esfuerzos para criar a nuestros hijos y consolidar nuestro proyecto familiar, todo ello con las inseguridades, miedos y dificultades del día a día.

Pero, en paralelo a este proceso, se iniciaba otro extraordinario. A medida que ibamos conociendo a Pol y nos sumergíamos en la realidad de la discapacidad, nuestra visión del mundo que nos rodea y, finalmente, el sentido de nuestras vidas, se ensanchaba y se hacía más profundo. Es como si hasta ese momento nuestro campo de visión hubiese quedado limitado por unos márgenes a derecha e izquierda, arriba y abajo, que ahora se iban borrando poco a poco y esto nos permitía ver una realidad hasta entonces oculta. Habíamos aprendido a ver las dimensiones reales de la vida con mucha más amplitud y profundidad. Había empezado el efecto Pol.

Nos hemos decidido a hacer este blog con la intención de contribuir, modestamente, a actualizar las imágenes mentales del síndrome de Down, tan cómodamente instaladas en nuestra sociedad, y abrir un espacio de reflexión y de intercambio de información. Esto no significa explicar un cuento de hadas ni maquillar las dificultades. Criar a un hijo no es un proyecto fácil. Criar a un hiijo con síndrome de Down, menos todavía. Pero en aquellos primeros momentos todos hubiésemos agradecido una información realista, objetiva y contrastada con casos reales de cómo puede ser la vida de una persona con síndrome de Down en nuestros días.

Este blog, Maduixes amb raïm (fresas con uvas) se suma, pues, a otros que encontraréis en la red que intentan proyectar una imagen de presente sobre el síndrome de Down, que quisiéramos que fuese útil a las familias que entran en contacto con esta realidad y, al mismo tiempo, pretende ofrecer un espacio de reflexión para el conjunto de la sociedad. Porque creemos que los prejuicios sólo se alimentan del desconocimiento. Quizás así, algún día aprenderemos a mirar con otros ojos a las personas que, con un cromosoma de más, se esfuerzan por vivir con normalidad en este mundo. Aprenderemos que no todas las frutas maduran al mismo tiempo que las fresas y sabremos más cosas acerca de la uva y de las otras frutas que enriquecen nuestro mundo diverso.

Frederic y Anna

Una respuesta to “Bienvenida”

  1. Miguel Ortega Isla Says:

    Emotivo pero tremendamente sincero, natural y valiente.
    Os aprecio todavía más después de haberlo leído.
    Un fuerte abrazo Miguel

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